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m@rí@g@stronomí@; un viaje gastromusical, o musicogastronómico..., o de que por mucho que os cuente, mejor que lo veáis por vosotr@s mism@s:
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miércoles, 9 de abril de 2014

O GAITEIRO, disfrutando en casa de Suso & Cía.

Olivas Galegas
Los mejores Vermuths del mundo mundial (preguntad por su "Mezcla", que incorpora Punt e Mes e Izaguire), Café Illy, Maldonado, Anchoas XXL, Quesos Seleccionados, Tostas Celestiales, Cecina de Buey PREMIUM de El Capricho, Riedel y Zwizel por doquier, Aceite Costes del Segre, Abbae de Queiles, Aubocassa, Aceitunas -y Aceite- de Eidos de Iria, Foie, Cava, Salmón o los con razón tan cacareados dados de Atún Rojo de Almadraba, Vinos Generosos, Champagne, Blancos, Dulces, Tintos... ¡todos por copa!!! o en botellas que descansan en su gloriosa bodega y los Digestivos más selectos.



Fantabulosas Tostas De Foie en Pan Cristal (N-O-S-E-L-A-S-P-I-E-R-D-A-N).
Making of Anchoas XXL



Maldonado en Vertical
Todo esto y más en O Gaiteiro; ese local que se encuentra entre una curva y un cementerio, resultando en un osasis de placeres para l@s amantes del vino y del buen ambiente. Entre otras cosas, un par de menús degustación que Suso y Mari preparan por encargo para una de las dos mesas de las que disponen en su local. Osea, el tope de la exclusividad y el más placentero bienestar.
-Menú Degustación (previo encargo)-



Es muy complicado transmitir lo que significa vivir una experiencia en O Gaiteiro; pero la embriagadora sensación de sosegado reconforto en la que nos encontramos de principio a fin y que hace que el tiempo se detenga, es algo que hay que vivir al menos una vez en la vida.


No daré anotaciones plato por plato, ni vino por vino; dejaré unas cuantas imágenes de lo que ha sido una velada envuelta en las mejores atenciones a los que l@s amantes del buen comer pueden aspirar.

Presa de cerdo ibérico Maldonado.
Un menú degustación impecable que comenzó con  Jamón que Suso corta a la vista de los clientes y  las espectaculares anchoas XXL que preparó ante nuestra atenta mirada maravillosamente escoltados por una manzanilla. Vinos de la tierra y del mundo (Francia e Italia) acompañaron este menú; entre ellos un espectacular Barón de L '03, un La Côte aux Enfants y el remate a cargo, como no, de un botellón de Bollinger.

Quesito Cremoso de Chantada con un contraste muy especial.
En fin, no cuento más. Si alguien está interesado en tocar el cielo, que pinche este enlace para contactar con O GAITEIRO y que se deje llevar por esta pareja de grandes profesionales. Ya lo vereis; es... ...otra cosa.

Broche de oro para este post de una experiencia de meses atrás, con la diva de l@s amantes de maridar buena música con grandes experiencias gastronómicas y no gastronómicas... Tocando una versioncilla, además; lo cual no es habitual en este blog:

COCINA:  ****
SERVICIO:*****
LOCAL:   ****
BODEGA:  *****
PRECIO:  ****

martes, 2 de julio de 2013

BURDEOS

Burdeos es una vinoteca situada en la c/ de la playa en Sada y único paraiso vinícola que conozco en esa luminosa "ciudad".  Ayer mismo, me he dejado por este local tan especial para mi y ha sido un feliz reencuetro tras más de un año sin haber disfrutado de los vinos y conversación que Jorge, barman apasionado, ofrece a su clientela. 
Tostón de tomate, queso y anchoas.
Exquisitas croquetas caseras.
Es Burdeos, lo que yo entiendo como una vinoteca auténtica; con algún que otro vino interesante por copa, una carta bien armada (aunque se echen de menos mis amados sherrys y puede que más variedad en espumosos), buen ambiente sin tonterías en forma de pantalla LED pseudomodernillas -no hay cosa más absurda que degustar vino con el telediario de fondo, o alguno de esos programas de griterío-, pero con buen fondo musical, menaje aceptable, buen mobiliario y buenas viandas válidas para ser disfrutadas en barra, mesa alta o, más comodamente, en su comedor. Entre estas destacar las tostas de agadecido tamaño, aptas para ser compartidas, buen embutido, carnes... vamos, que quien pase hambre en el Burdeos, no tiene perdón. Tampoco faltarán licores de calidad para facilitar la digestión, así que ¡comed, comed malditos! ;-) . 

Si alguien se anima a visitarla, puede ojear las botellas que Jorge guarda en sus estanterías, o puede preguntarle al mismo; pues no es difícil encontrar cosas especiales, que, al igual que el resto; estarán además a buen precio. Ya sabéis, hay un lugar en Sada para amantes del vino, o para quien quiera tomarse una cerveza en buena compañía y con una atmósfera agradable en un local con encanto. Ni que decir tiene que un paseito por el puerto, contemplando unas vistas magníficas, sería el colofón perfecto. 

Al rico entrecot trinchado para ser compartido.
En verano abren a diario y el resto del año cierran los martes.

He dejado unas fotos, las cuales son torpe ejemplo de los manjares de los que disponen en la Burdeos, pero no se me queda en el tintero lo más importante; el San Román del 2.006 con el que casi se nos saltan las lágrimas. Había probado las últimas añadas de San Román y he de decir que me gusta, aunque entra en el corte de vino que no me llena del todo; demasiado opulento, potente y estructurado. No es el caso de este '06; los años en botella convirtieron un buen vino, en un vino maravilloso.
Necesitó casi una hora, tras su apertura para que una vez disipada la punzada alcohólica ese algo de reducción, este líquido más glicérido que nunca y con una impresionante expresividad, nos sumergiese en un mar de frutillos negros, especias y constantes dejes licorosos de lo más agradables. Sabroso, sedoso, elegante y persistente.
Para que el maridaje musical no falle y, de ninguna manera se quede corto; os dejo con uno de los grandes maestros de las baquetas de todos los tiempos. Si bien, Vinnie Colaiuta no es el el mejor baterista del planeta, no existe ninguno superior, incluso dentro del nivel extraterrestre en el que se manejan estos monstruos...  

viernes, 9 de noviembre de 2012

Un menú perfecto en el cambadés Pandemonium.

En la bella villa de Cambados, a tiro de piedra de su zona vieja, en la calle Alvariño, se encuentra este apetitoso negocio. Se trata de un restaurante en el que realizan una cocina contemporánea basada principalmente en los magníficos productos de la zona. El resultado de su oferta se plasma en una carta plagada de platos ligeros, refinados, sabrosos y equilibrados.
El título de esta entrada dice mucho, sobre como he encajado el menú que allí ofrecen por 43€ (iva inc.). Disponen además, de una carta sin excesos de platos, pero variada y contenida en los precios; sobre todo teniendo en cuenta la calidad del producto y la precisión en la ejecución de sus preparaciones.

El local agrada, tiene encanto y está en perfecta consonancia con su oferta. Sorprende que la entrada al mismo, funciona como una pequeña vinoteca, en la que es posible, disfrutar de algunos acompañamientos sólidos. Desde esa vinoteca, viaja a la sala el bullicio que se cuela por el pasillo que conduce a la misma; aunque a mi me resultó de lo más agradable. Me encantó la iluminación, la decoración, el menaje y la caricia del fondo musical.

El servicio, aparte de amabilidad transmite pasión por lo que vende y acompaña la experiencia de modo excepcional. La carta de vinos, con los caldos gallegos como bandera; estaba sufriendo cambios el día que visité el Pandemonium, pero la aptitud dialogante del personal, ayuda a encontrar vinos adecuados a los gustos del comensal.

En plena temporada de setas, comenzó el menú con unas senderuelas confitadas y unos níscalos escabechados. En el caso de las primeras, sucedió uno de los maridajes más místicos de cuantos he disfrutado (ya desvelaré al final de cual de trata) y, en el caso de las segundas, disfruté de uno de los grandes bocados que cualquier aficionad@ al mundo de los hongos y setas, debería probar. No tardaré en dar mi receta para preparar los níscalos al escabeche.
  
Estos dos bocados, cuidadosamente emplatados, han ido a cuenta de la casa. Detalle a tener en cuenta, como una conveniente declaración de intenciones, que la clientela debemos valorar.








Justo después llego la vieira en salazón con helado de piquillo. Untuoso, sabroso, sorprendente hasta en su plasticidad.


Luego, con la menestra sobre cuajado de queso San Simón, llegó el silencio, la emoción, la sorpresa y una especie de eufórica satisfacción. Rianse ustedes de la Gargouillou de Brass.

El bonito sobre crema de pimiento verde, con crujiente de pan, mantuvo el listón ¿Sería por tratarse de un bonito listado? ;-)


La caldeirada de salmonete, llevaba una guarnición de lujo, a cargo de unas estupendas cantarelas. Género de primera, cocinado de primera. Un plato suave, pero sabroso al fin y al cabo.
Por último, el steak tartare. Pocos he probado que me hayan gustado tanto y lo más curioso es que fue un espontáneo ofrecimiento a cargo de la casa. El menú incorporaba un tataki, que seguramente no habría estado mal, pero el tártaro estaba insuperable.





Tanto el Cremoso de chocolate y sorbete de manzana verde, como la Tarta de queso, resultaron ser unas sobremesas excepcionales, sobre todo en el paladar. 


Debo confesar que el hecho de observarme en compañía de un tinto de la D.O. Rías Baixas, me producía cierta inquietud; debo advertir que pese a no encontrarse dentro del corte de vino del que suelo suelo hacer uso -si es que existe un patrón al que agarrarse, dentro de mis gustos-, la cosa funcionó a a las mil maravillas. 
Pero en la etiqueta de la botella, producida por Forja del Salnés, se puede leer "Tinto de mar" y algo tan complicado de explicar, se percibe muy bien durante la degustación del vino en si. Acidez, mineralidad, especiado, floral y con un característico toque salino, que engancha copa tras copa. Interesante y recomendable de cara a disfrutar de su carácter diferenciador.



Espero que os haya gustado; valoro cada vez más estos rincones donde todavía se puede disfrutar de una sesión de buen comer, sin renuciar al detallismo, partiendo de rangos de precios asequibles, aunque sólo sea para ciertas ocasiones. Donde aún existe la opción de seleccionar platos de una carta, sin que un menú imponga un precio y una cantidad de alimento que no siempre se esté dispuesto a asumir -aunque en este caso no la haya escogido- a modo de barrera.


Espero además que os guste la compañía musical en la que os dejo hasta nuevo aviso. Se trata de una canción meláncolica y emocionante a cargo de Win Mertens, que ineterpreta y dirige, al tiempo que nos deleita con su sobrecojedora voz. 

COCINA: ****1/2
SERVICIO: ****

LOCAL: ***1/2

BODEGA:**1/2

PRECIO: ****1/2

TOTAL: 19 DE 25