m@rí@g@stronomí@

m@rí@g@stronomí@; un viaje gastromusical, o musicogastronómico..., o de que por mucho que os cuente, mejor que lo veáis por vosotr@s mism@s:

sábado, 11 de enero de 2014

O MUIÑO DE TRIGO

Retomo mi actividad bloguera con el que ha sido mi gran redescubrimiento de finales del verano.  
O Muiño de Trigo es el local de Juan Carlos y Lourdes, una pareja de profesionales hosteleros, venida de los madriles matariles, que se ha asentado desde hace ya unos cuantos años en este coqueto local, rodeados de una embriagadora tranquilidad y hermosa naturaleza.

Aperitivo de la casa. Pequeño GRAN detalle.
Una envidiable terraza sobre el curso de un riachuelo, al lado de una casita de piedra con dos pisos agradablemente decorados y convenientemente equipados para el disfrute de la clientela. Pocas mesas, eso si, como para acercarse sin haber practicado la sana y educada costumbre de haber reservado.

Anguila salmorejo, creo recordar...
¿Que nos ofrece esta pareja que tanto unos ha fascinado a quienes acudimos a su casa el día "de autos"?. Pues una cocina de producto, amable, tan atenta al gusto, como a saciar los estómagos más hambrientos, que auna lo mejor de lo tradicional y lo actual. Sabores auténticos, acierto en las guarniciones, y salsas sabrosas a la par que ligeras. Detallismo en los emplatados para facilitar las labores del comensal y mucho cariño, aparte de toda la sabiduría que les ha proporcionado su bagaje.
Unas Buenas Croquetas Caseras. ¡Que rápido se dice!!!

Su famoso y archiconocido huevo oculto.
En cuanto a las atenciones, O Muiño de Trigo cuenta con una pareja que se implica seria y profesionalmente en el disfrute del comensal. En concreto, Juan Carlos, será la cara más visible de este negocio y, aparte de atendernos a las 1.000 maravillas; es de las pocas personas de las que de verdad  pueden servir de guía a la hora de emprender un viaje al mundo del vino y demás beberes.
No en vano aparece en nuestro blog roll desde hace tiempo con su página, ofreciéndose a asesorar en el campo vinícola, a quienes lo deseen. 
Mi, elección; un estupendo bonito (perfecto de punto) con pimientos y jugo de los mismos. 

Y las carnes, que hablan por si sólas.

Creo que un vistazo a los platos que han ido apareciendo en las imágenes, os bastarán para haceros una idea de lo que allí se cuece. Pero no se debe olvidar que la bodega es uno de los puntos fuertes de Muiño de Trigo.
Multipostre, ante la indecisión de un comensal. Detalles...
Se cuentan con los dedos de una mano los locales gallegos que dispongan de tan espléndida carta de aperitivos, Sherrys, espumosos y demás tesoros procedentes de la uva, tan bien seleccionados. 
De  entre todos ellos, comenzamos la comida con un estupendo palo cortado de Fernando de Castilla, para continuar con un D.O.ca. Rioja excepcional; el K4 '10 de bodegas Artuke
Además de unos fastuosos gin tonic y un café realmente de primera (se de algún estrellado que sirve capsula...), se puede rematar la velada con esto:


En fin, que, al contrario de lo que había leído por ahí, estamos hablando de una de las casas gallegas muy a tener en cuenta, además de ofrecer una gran experiencia; esta resulta BARATA.

En fin, os dejo con otro tesoro oculto; esta vez en forma de canción. Los piratas rindieron homenaje a la serie Twin Peacks en este fascinante LAURA:


Atentos a la letra, l@s fans de la mencionada serie, verán en sus cabezas unas cuantas imágenes familiares.

COCINA:  ****1/2
SERVICIO:****1/2
LOCAL:   ****
BODEGA:  ****1/2
PRECIO:  ****

TOTAL: 21,5 de 25

sábado, 19 de octubre de 2013

Alborada

Esta que os voy a narrar, ha sido la primera experiencia en Alborada para mi golosíalímite y espero, tras la sensación que ha causado en mi espíritu gastronómico y disfrutón; que no sea, para nada, la última.
Debo pararme a describir esta sesión con cierta meticulosidad, puesto que las estrellitas que coloco al final de los post y que, dicho sea de paso, no valoran al negocio en si, si no las experiencias en los mismos; esas estellitas, decía, ¡casi se salen de la pantalla!
Dicho de otra manera, las calificaciones son un hilo de comunicación entre mis toscas e imprecisas palabras y la comprensión que l@s lectores/as podréis tener sobre lo mucho que he gozado de lo que ofrecen al público, las casas gastronómicas aquí descritas, .
Un local nuevo, "caro", en una zona privilegiada con vistas a la ría, al mar , a nuestras bellas costas... vestido de maravilla de arriba abajo, con vistas a la amplia cocina, con un personal de sala tan megaprofesional que roza en lo marciano (de hecho su uniforme me recordó a los trajes de la tripulación del Enter Prise) y una bodega  E X C E P C I O N A L, harán pensar al lector que todavía no haya pisado esta casa, que sólo resta una cocina sólida para tocar el cielo.
Pues he de decir, que la tienen. Empezando por el mejor pan que he zampado en un restaurante. Me habré comido, probablemente, algunos -pocos, muy pocos- igual de buenos; pero nunca mejores. Creo recordar que el día de mi visita disponían tres tipos de pan elaborados en su cocina, pero yo sólo probé uno que incorporaba una mezcla de harinas y que pegaba unos leñazos de masa madre, poco menos que orgásmicos. Con una consistencia perfecta y un aroma por el que ya  habría que pagar para no tener cargo de conciencia alguno...
Creo que ya se ha comprendido que el pan no me ha disgustado precisamente y la mayoría de casas que no cuidan ese apartado ya comenzarán a sentirse mal tras haber leído esto; así que hablaré un poco del resto de manjares.

Comenzamos las viandas con unos berberechos a cuenta de la casa. Frescos, sabrosos, parecía que no habían recibido calor de ningún tipo, para haber sido abiertos... Siguió la fiesta con unas tostas de anchoas de primerísima y remató la parte salada con uno de los mejores tártaros de carne que acariciaron mi paladar.
Con razón se ha visto el steak tartare del Alborada en algún ranking de los 10 mejores de España.

Berberechos en escabeche ligero y emulsión de escabeche.
Anchoa del Cantábrico, queso del país y emulsión de pimientos
-"En cuanto al steak tartare; ¿Tolera el picante, o prefiere prescindir del mismo?"
-Al gusto del chef, por favor.
Detalles...
Las sensaciones que percibía en mesa, con el excelso trato que recibí, mientras disfrutaba del trabajo de un@s jóvenes profesionales eran de esas que hacen que te fundas con el propio local y logran hacerte sentir un ser afortunad@. 
Steak tartare de solomillo de ternera.
Remató la fiesta por todo lo alto, con un postre que me permitió seguir bebiendo vino, pese a que a much@s les parecerá un sacrilegio. Café de primera y pettits fours caseros, mecieron mis sentidos durante los últimos instantes de placer en los que permanecí en mi mesa . 
Chocolates y frambuesas

En cuanto al vino, tras las miles de dudas que me asaltaban mientras leía una carta cargada de referencias apetecibles, opté por uno de mis clásicos; el Martinet Bru. Adoro los vinos de esa zona -lease y colindantes- y de lo único que tenía claro es que, aún a pesar del hermoso día de verano que había escogido para pasarme por el Alborada; me apetecía un tinto. Asi que escogí el Martinet Bru '09. Garnacha y Syrah del Priorat, de Mas Martinet Viticultors -Josep Lluis Pérez-, con una prolongada crianza y con un precio final admirable.

Visto esto, sólo me resta decir que el servicio del vino ha sido perfecto. Una lección.
Y, hablando de lecciones; eso es lo que dispensa el sr. Simon Philips en cada canción. Maestro de maestros; de esos que se cuentan con los dedos de las manos, este británico lleva años maravillando a los aficionados al mundo de las baquetas con sus piruetas rítmicas y un saber estar que ni se enseña ni se aprende. Ahí os dejo en compañía de un, a su vez bien acompañado, dueño y señor del tiempo. No es broma; más allá de las piruetas sonoras habituales, si observáis este vídeo con atención; veréis como Simón es capaz de detener el tiempo y volver activarlo, como si de un pestañeo se tratase.  


COCINA:  *****
SERVICIO:*****
LOCAL:   *****
BODEGA:  *****
PRECIO:  ***

TOTAL: 23 de 25

viernes, 27 de septiembre de 2013

FRANK

Seguro que os apetece que vuelva a hablaros de algún rincón en el que divertir vuestros estómagos sin maltratar vuestras carteras. Pues en la c/ San Francisco de Ferrol se encuentran cuatro locales de culto en menos de 100 metros; el Ordenes donde despachan unos de los mejores bocatas del planeta, O Bacoriño, una taberna-mesón que ya es un clásico de la zona, O Camiño doInglés; soplo de aire fresco en un rancio panorama gastronómico  y desde hace unos cuantos meses, el Frank.

Pilotado por jóvenes profesionales con amplio bagaje a sus espaldas, es una propuesta sabrosona de irresistible sencillez,  que invita a probar y repetir.

Un servicio atento y amable, carta con unas cuantas propuestas en las que sólo caben platos con sabores reconocibles, basados en buenos productos, elaborados a conciencia, de aspecto sugerente y una bodega que acompaña a tener una buena experiencia. Todo esto en un flamante local, de atmósfera  agradable y, eso si, con poca capacidad; por lo que es preferible reservar. 

Un Ribeiro blanco de cuidada elaboración y sin fisuras, como es el Casal de Armán, sirvió de comienzo para el siguiente menú:

A modo de aperitivo de la casa, nos regalaron una rica y aromática crema de lentejas al curry con jamón.
Y continuamos con lo siguiente:

Carpaccio de ternera.
Pastel de mejillones con crema de queso San Simón.
Croquetas cremosas de marisco. 
Colas de langostino con mayonesa de soja.

Más o menos a esta altura se descorchó una botella de Huno; un vino tinto de la D.O. Ribera del Guadiana con un acertado coupage de cuatro uvas y un resultado notable. Gran vino; intenso, con madera bien integrada y buena persistencia. Con una RCP reseñable, además...

Verduras braseadas con alioli y frutos secos.

Y si me tuviese que quedar con uno sólo...
Huevos trufados rotos y paleta ibérica.
Minihamburguesas. ¡De las mejores que he probado!
Crema de chocolate blanco, espuma de café y arroz con leche, manzana asada. 
Como no disponen de café expresso, rematamos la velada con Hugget reserva 2.007; cava inapelable y en la linea de gran RCP, que hiló esta gran velada.

Dejo el momento musical, en las mejores manos; las del gran Michel Camilo. Un virtuoso que, toque lo que toque, nunca se olvida de incorporar en sus partituras, la más notas con más sabrosura:


COCINA:   ***1/2
SERVICIO: ***1/2 
LOCAL:    ***

BODEGA:   ***
 
PRECIO:   *****

TOTAL: 18

martes, 17 de septiembre de 2013

Culler de Pau

Una mesa con un fondo azul eléctrico y los cálidos destellos naranja, proporcionados por los últimos rayos del sol, hundiéndose en el horizonte de la ría. Rocas, mar, bateas... ...paroxismo y tranquilidad en el exterior;  contraposición del nerviosismo, el revoloteo y la impetuosa inquietud  provocada en mi estómago por un menú a punto de despegar en el interior. 


A pie de mesa, seis comensales prest@s y dispuest@s a disfrutar de lo mejor que Culler de Pau podría ofrecernos. Unas duras semanas de espera nos predispusieron a tocar el cielo en este local de fulgurante trayectoria, situado el bello Reboredo.

Si los exteriores son idílicos, el propio espacio en el que se ubica el restaurante es un ejemplo de integración, minimalismo y luminosidad, sin dejar de ser confortable y acogedor. El equipo humano, con Javier Olleros al frente, es joven, atento y con la lección muy bien aprendida.
El Menú Gastronómico (70€) que escogimos, es el más largo de los que disponían y aún con eso, hubo un platito extra.

Gazpacho con pepino y tónica. Impecable comienzo. 

Crocante de arroz con crema de anchoa, ahumados (sardina) y capuchina. Texturas y sabores reconocibles y muy bien conjugados.


Tomatitos aliñados con sopa de aceite de Entrimo (Ourense), albahaca y limón. Comestible obra de arte vegetal.


Crustáceos con crema de almendra, codium y flores de tagete. El plato de la unanimidad. Perfecto el punto de los mariscos, en buena compañía de la crema y con un codium que enfatizaba el toque marino, pero que no resultaba excesivo.


Jurel curado en agua de mar con salazones, semillas de pimientos de Padrón y flores de cebolla. Nunca un Jurel tan suave y elegante. Puede que me gustase más que el anterior.


Huevo "da casa" a la carbonara de queso San Simón y migas de pan. El título bien ejecutado no deja lugar a dudas; riquíiiiiiiisimo.


Maíz tierno con caldo de pita piñeira y su piel crujiente. Mortal, una inyección de sabor.


Sargo con jugo de sus espinas a las hierbas frescas, patata nueva y rabanitos. Finura culinaria aplicada a grandes productos.


Solomillo de ternera con su jugo, verduras de temporada y cerezas. El recuerdo de algunas de las grandes casas visitadas, plasmadas en este plato.


Sopa de flores, frambuesas y moras con sorbete de fresa y hierba luísa. Muy fresco; un jardín comestible.

Cremoso de chocolate con naranja, helado de té verde y leche cruda. Final perfecto -siempre con chocolate-.

Todavía sirvieron unos pralinés con los cafés que estaban de vicio.

He dejado en apartado líquido para el final. Aunque por si alguien lo duda, he de aclarar que, en mi caso, a menudo es el menú lo que cuelga de la bodega y no al revés. 
Comenzamos a divertirnos por todo lo alto de mano de un sherry. Palo cortado en esta ocasión; una de esas místicas rarezas, que en Jerez son casi "normales". El caso del que degustamos al principio del menú, es de los que se aproximan más a los amontillados V.O.R.S. Si habéis probado el Antique de FERNANDO DE CASTILLA, sabréis de lo que hablo. Tofes, frutos secos, maderas... una gama aromática intensa y elegante como pocas.
A modo de puente, con un leve punto de dulzor, comenzamos el menú al amparo de la delicadeza  de un alemán; más concretamente un Rheinhessen; el Weingut Keller Rieslling Trocken del 2.011. Buen comienzo.
Continuamos el menú con dos interpretaciones tan próximas geográficamente, como distantes en el resultado; en cuanto a la elaboración de grandes vinos en Rías Baixas. Se trató de un Leirana FINCA GENOVEVA y de un DO FERREIRO Cepas Vellas. Dos blancos, con madera en el caso del Leirana, sin crianza en el caso del Do Ferreiro y en ambos casos, enormes vinos de producción limitada, aptos para la guarda y diseñados para gozar. 

Continuamos con dos tintos; el Algueira Merenzao '11 y el Hacienda de Monasterio '09. Nos quedamos en compañía de otro vino gallego gracias a uno de mis baluartes de sublime elegancia y complejidad producido en la bella Ribeira Sacra, para luego adentrarnos en la carnaza del menú con uno de mis Ribera del Duero de cabecera; muy bien elaborado con una mezcla mágica a base de Tinta del País, Cabernet Sauvignon y Merlot.

Rematamos la velada con un Camile Savés Cuvée Rosé. Un champagne muy versátil que merece mucho la pena. Así acabó el menú mecidos en las burbujitas del champagne, felices de haber vivido un gran experiencia en casa de Javier Olleros y su equipo, agradecidos por el trato tan excepcional  que nos habían brindado.

Experiencia excepcional; despedida excepcional. 
Bowie; artista incontestable, ha firmado cantidad de grandes temas a lo largo de su carrera, pero he de reconocer mi especial debilidad por su "Heroes" en conjunción de uno de mis videoclips favoritos. Esa compleja sencillez estética, que arropa la canción e ilumina algo más que el rostro del artista. Señoras y señores, chicas y chicos, damas y caballeros; intentadlo, ser héroes, aunque sólo sea por un día: 




COCINA:   ****1/2
SERVICIO: ****1/2 
LOCAL:    ****1/2

BODEGA:   ****
 
PRECIO:   ***1/2

TOTAL: 21

martes, 27 de agosto de 2013

Restaurante Coral.

Dado lo complicado de encontrar restaurantes, en los que sea posible gozar de una velada gastronómica un lunes; días atrás, elaboré un listado con locales que permanecen abiertos el primer día de la semana. 
Son pocos, muy pocos y todavía menos los que abren la jornada completa. A finales de este mes de agosto, la lista se acortó considerablemente para quienes, como yo, tuviesen la ciudad herculina como objetivo. 
Quería probar un steak tartare que se halla en  listados, dentro de los 10 mejores de España. Lo hacen en el Alborada, pero lamentablemente estaba cerrado por descanso vacacional  y no pudo ser.
Otro steak tartare legendario en A Coruña, es el del Coral; así que allá me fui a conocer este clásico de la restauración coruñesa. 
Lo de referirme a el local como “clásico”, podría extenderse a su servicio, platos, bodega…  No me disgusta para nada ese adjetivo, pese a que en ocasiones se utilice de modo peyorativo; pero mejor veamos que ha dado de si esta experiencia…
El Coral está ubicado en plena avda. da Mariña, casi enfrente al edificio de Correos, en uno de los enclaves más bellos y comerciales de la ciudad. Dispone de una pequeña barra a su entrada y al final de la misma, me aguardaba un camarero enfundado en un traje clásico, que saluda a los comensales y los acompaña a una mesa situada en una sala con una decoración de corte clásico y armada con un menaje clásico –este último “clásico” ya no está del todo bienintencionado-.
Trato de correcto a muy agradable, dependiendo del personal que te toque –como en casi todos los locales- y cartas con demasiadas ofertas en el terreno de los sólidos. En cuanto a la bodega, se halla plagada de… …clásicos; como no. Muchos de ellos, eso si; del todo deseables.

Mi menú consistió en un penoso carpaccio de atún rojo de almadrabao eso rezaba el título- y un glorioso steack taratre de rubia gallega, preparado ante mis propias narices. Al modo clásico, estupendamente clásico.
Unas tostitas de queso a cuenta de la casa.
Del primero de ellos, sólo dejaré una triste foto, pues tampoco merece la pena más esfuerzo y mi manifiesto arrepentimiento por no haber escogido los huevos con jamón ibérico. Yo, que me jacto de saber escoger…
Ni entiendo el queso, ni tremendo sangracho, ocupando más que el resto del lomo...
En cuanto al plato principal, he probado algunos steaks que me han gustado más, pero no muchos y en ninguna otra ocasión he tenido el placer de ver su preparación. Picado a cuchillo, aunque menos menudo de lo que me hubiese gustado, haciendo gala de una buena cantidad y con un aliño sustancioso.



Cumplió el apartado de los postres, en parte gracias al acierto del camarero, que aconsejó dos medias raciones. Rica la tarta de queso y arándanos y  e x q u i s i t a  la tatin de manzana.


Para beber, dispuse de un FATHER 1943 de Crego&Monaguillo. Buen vino, aunque no tan exageradamente bueno, como se puede leer en otros  foros. Estamos hablando de un tinto de Monterrei a base de Mencía (en torno al 80%) y Arauxa (Tempranillo), con una crianza en tonelería gabacha que ronda los 6 meses. Es un vino con una amplitud e integración destacables, pero que no me acaba de matar al nivel de otros vinos gallegos como los Algueira, los de Dominio do Bibei, el 30 copelos de Lagar do Meréns... Una elección aconsejable, de todos modos.

No ha estado mal, pero habrá que seguir in-ves-ti-gan-do...
COCINA:   ***
SERVICIO: **** 
LOCAL:    ***

BODEGA:   ***
 
PRECIO:   **1/2

TOTAL: 15,5