m@rí@g@stronomí@

m@rí@g@stronomí@; un viaje gastromusical, o musicogastronómico..., o de que por mucho que os cuente, mejor que lo veáis por vosotr@s mism@s:

lunes, 15 de septiembre de 2014

O Lugar de Pascuais

Tiene tela el descubrir una casa de la que apenas existan críticas, que sea merecedora de rodar unos cuantos kilómetros. Podéis agradecer a mi golosíalímite el que me haya arrastrado a contaros sobre este negocio. 
Local imponente en paraje de ensueño; O Lugar de Pascuais es algo más que una escapada para un fin de semana practicando eso del turismo rural; aunque en pocos sitios he estado que estén a la altura en cuanto a lo recóndito y hermoso de su paraje.

Se discute muchas veces entre aficiona@s ese slogan que reza para comer Lugo, pero de los fogones del restaurante que nos ocupa, salen auténticas esquisiteces a precios realmente módicos. Como una imagen vale más que 1.000 palabras, muestro su carta -ejemplar en varios aspectos- fotografiada con nocturnidad y alevosía:


No se si se puede conocer la cocina de un restaurante en una sóla visita; probablemente no, pero, pese a que yo procuro valorar cada experiencia de modo aislado, creo que en mi primera comida las pistas indican que aquí hay de nivel a nivelón.

Comienzo por el principio, el pan es brutal -un domingo por la noche-; cosa que en el rural lugués, puede ser relativamente común. Me ofrecieron un par de propuestas fuera de carta y me advirtieron de la falta de una de las plasmadas en la misma; hecho el cual suele ser indicativo de una cocina viva.

El aperitivo, una Ensalada Caprese de Queixo do Cebreiro con Tomates Eco, era tan generoso en cantidad como en sabor. Naturalidad en todos los sentidos, mimo, frescura...

Continuamos con la Terrina Casera de Foie, con Manzana etc... En fin, pocas terrinas en mi vida tan acertadas en presentación, proporción, guarnición -esa manzana calentita, pero ácida, mmmmmm- y, si, lo que se ve al fondo es pan recién tostado...


La Ventresca de Bonito de Burela con Aliño de Limón, Miel y Soja pasó a revelarse como uno de los mejores cortes de bonito que me he zampado. La patata pisada rica, los pimientos asados de verdad... Casi perfecto el plato, si no fuese por que las ventrescas conservaban sus pieles y sobre todo, sus incómodas y molestas escamas.


Tenía un vino importante en mesa y no quería dejar ni gota, así que dispuse de media Tabla de Quesos Gallegos.  Perfecto, en serio y nadie diría que sólo es 1/2 tabla...  


A la hora del postre y con tantas propuestas atractivas, llegó a mi mesa un impecable Strudel de Manzanas, Pasas y Almendras con Helado de Vainilla. TRE MEN DO y punto.


El local es precioso, adecuadamente decorado y equipado; las mesas y el menaje perfectos; el entorno todavía más y la bodega... La bodega sin ser mala, es mejorable, o por lo menos no está al nivel del resto del conjunto y digo esto en cuanto a las referencias que se hallan en la misma, no por el servicio, que en mi caso ha sido más que perfecto. El caso es que pide una puesta al día, creo que sólo con un aumento de 10 referencias     -gallegas, por favor-, la cosa mejoraría de modo considerable.

El vino; un Rioja, de Luis Cañas -esperen antes de lapidarme- 100% graciano, -ya os mola más...-  del '03. El Amaren a estas alturas es intensidad, agradecidas notas licorosas en medio de una gran complejidad, estructurado pero tremendamente pulido y disfrutable. Viñas viejas en un año calórico como el '03 dieron gratas sorpresas  dentro de la mencionada D.O.ca y esta es una de ellas. 

Buena música, muy buena y apropiada música escuché en el hilo musical durante la cena. Cena ensoñadora, que me pide dejaros con música de ensueño. Air y su misterioso "run", joyita dentro del brillante album Talkie Walkie. Relájense y disfruten: 


COCINA: ****1/2
SERVICIO: ****1/2
LOCAL: *****
BODEGA:**1/2
PRECIO: *****

TOTAL: 21,5

lunes, 18 de agosto de 2014

Restaurante A Cabana


Tanto tiempo pasando a su lado y por fin me fijo en él, recordando la recomendación de un gran gastroafionado, me pica la curiosidad y echo el ancla en un clásico de mi zona; el restaurante A Cabana.
El local se halla situado en la desembocadura de la ría de Betanzos, en A Coruña y, como se puede observar, regala a sus comensales unas vistas maravillosas. 
Salpicón de Colitas de Cigala.

Solomillo, Foie y si, demasiadas patatas...
Escribiré poco sobre sus maravillosas vistas y sus sabrosas viandas; por que he de centrarme en su inmensa bodega repleta de interesantes referencias a precios irresistibles. Una carta con los mejores vinos gallegos y del resto del mundo, culpable junto a la amable atención y a un apasionado sumiller, de que esté deseando volver a bucear en su bodega.
Milhojas de mousse de Queso fresco y Membrillo.
Lo veis en la imagen de arriba; me bebí un Laurent Perrier Brut L.P. y no se los años que llevaba este maravilloso vino en la bodega, pero tras unas 8 horitas, el corcho aún no ha recuperado su forma de seta. ¿Mal síntoma?, pues excelente resultado; para nada falto de carbónico y a partir de la segunda copa, enormemente expresivo. Un champagne de corte clásico a base de Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier que, sin alejarse mucho de la bollería y fruta blanca, exhibe notas de orejón y algo de cítrico; así que, sin perder peso, resulta fresco. 
Habrá más capítulos sobre este restaurante, así que esto puede considerarse como una especie de episodio piloto de una gran serie. Enoaficionados del mundo; disponéos a que se os alarguen los dientes y se os caiga la baba, por que mi golosía límite, me empuja a reinar subiéndome al trono de A Cabana.


Rey por un día, tonto para toda la vida es el título traducido al castellano. de uno de los grandes discos de Faith No More. Del mencionado album se extraen maravillas como la que os dejo en el final musical de este post:

A Cabana.
Carretera Coruña-Ferrol
Bergondo, A Coruña

COCINA: ***1/2
SERVICIO: ****
LOCAL: ****
BODEGA:****1/2
PRECIO: ***1/2

TOTAL: 19,5

viernes, 18 de julio de 2014

Sant Pau

Tras el post interruptus dedicado a contar mi experiencia en La Molinera, retomo la trilogía de Menús Cañón con uno de los top de mi periplo como incansable comensal. Sin notas y a lo loco, trataré de transmitir lo sucedido hará ya unos 3 meses, en este renombrado restaurante sito en el bello Sant Pol de Mar.
Allá sucedíó una celebración que resultó en una EXPERIENCIA GASTRONÓMICA de esas que se escriben con mayúsculas; en la que todos los elementos se conjugan y los astros se alinean para que unos afortunados comensales se maravillen de ver que las gastroescaleras de color existen si se apuesta fuerte, se es constante y finalmente, la suerte lo permite.

La experiencia en Sant Pau había comenzado meses atrás, se acrecentó con un viaje a  BCN Alimentaria y fue tomando forma durante toda una jornada:
Una muy bien aprovechada mañana de feria, el viaje a Sant Pol de Mar, la llegada al hotel-escuela situado a escasos minutos del restaurante -todavía tengo las vistas grabadas en la retina-, el tranquilo paseo hasta el templo de Ruscalleda, los nervios previos a la entrada al restaurante revoloteando en el estómago...
Todo ello desembocó en la plácida entrada en la imponente sala y culminó en una cena gloriosa.

La elegancia y la sencillez envuelven este local de ensueño; un espacio acogedor, donde no hay lugar para la estridencia ni el mal gusto. No me parece exagerado decir que el servicio es sencillamente perfecto y disponen de una bodega hecha a su medida, sin caer en los llamativos excesos , en cuanto a referencias, de los que algunos estrellados son víctimas.

Sobre mi, el peso de escoger los vinos que acompañarían el menú y que el resto de la mesa juzgarían sin piedad. Airos@s salimos, gracias a la ayuda del sumiller, que nos dispensó un alarde de profesionalidad, amabilidad y saber estar. La atención es remarcable; no creo que exista nada más allá en cuanto al servicio que un restaurante puede ofrecer a sus visitantes; destaca en cuanto a la atención, destrezas, sosiego, y elegancia. Elegante con la medida justa en las distancias, sin caer en lo impersonal... sinceramente, me faltan palabras, no hallo descripción más justa que el ánimo y la consciencia a disfrutarlo para quienes visiten el restaurante.
La ayuda a la hora de escoger los vinos y pasear nuestros paladares por Jerez, Francia, Navarra, Cataluña, Mallorca... ... el hecho de haber avisado en el ecuador del menú que uno de los comensales cumplía años y que hayan improvisado una impecable tarta, cuidadosamente emplatada ante nuestra agradecida mirada, son detalles que engrandecen una experiencia hasta que la insistencia a que los aficionados os dejeis caer por Sant Pau y vivir algo realmente especial.  
Manzanilla, Chenin Balnc, Colección Chivite una suerte de maravilloso vino similar al Palo Cortado
producido en tierras catalanas -no olvidemos que también elaboran grandes Brandys-, Ánima Negra, Subtil de Recaredo... dar notas de cada uno, haría esto tan interminable como parasea describir plato por plato. Decir, eso si, que fue el menú degustación aquí descrito que rayó a mayor altura durante su total extensión; un menú equilibrado, consciente de su entorno tanto en productos como en preparaciones. 

Democráticamente se optó por el menú degustación y unánimenmente, se decidió aumentarlo para probar las espardeñas; marisco que en esa zona trabajan de modo habitual, siendo por estos lares un gran desconocido. Nadie se arrepintió.

Croqueta de Shittake


Fina coca de perejil, tomate, almendra...
Vainas con Romescu. Ni más ni menos que deliciosas.
El foie más refinado  de cuantos disfruté, guisantes que sin ser lágrima hicieron que casi se nos saltasen las lágrimas, la carne más elegannte que recuerdo haber zampado, un postre llamado OLIVES e-x-c-e-p-c-i-o-n-a-l,  pettit fours de -real- alta repostería... Además de la NULA necesidad de recurrir al trampantojo y hacer disfrutar a los comensales de una cocina de proximidad, de enorme producto, cuidadoso tratamiento y elaboración y sabor, mucho sabor. Quienes hayan calificado la cocina de Carme Ruscalleda como excesivamente sutil, no creo que hayan probado este menú, ni alguno similar.
Podrían salvar se ser un manjar celestial la, eso si, coqueta  y resultona croqueta de shiitake y, por supuesto el pan. El rape estaba algo parte de fuerza para mi paladar, pero no dejaba de estar presente en un plato bien acabado de impecable rebozado, punto y guarnición...

EL Foie.


Sepia guisantes.
Las espardeñas
Rape rebozado con su higado.
Alcachofas de vairas maneras & Cigalas
Guiso Marinero a base de Pan y Gambas.
Potro, verduritas, colmenilla y jugos divinos.


Queso San Jorge elaborado con L. C. combinado con calabacín y almendras.



Chocoplátano.
Chocolivas. Incorpora una coca memorable en textura y persistencia de sabor.

















Todo esto, con el saludo de Carme en mesa, alguna parada para disfrutar del magnífico jardín-terraza disfrutando del trabajo del equipo, el cual sucedía tras un enorme escaparate con vistas a la cocina y el goce de saber que estábamos viviendo grandes momentos, de esos que se recordarán con gran regocijo.
Salimos los últimos y alguien en el grupo dijo que lo único mejor que ir a Sant Pau, había sido haber vuelto a Sant Pau.

No me canso de recordar grandes momentos, como no me canso de los múltiples trabajos del sr. Jack White, sus últimas ediciones en solitario son pura crema rockanrollera; así que os dejo con mi cargapilas oficial para este mes de julio. Os ponéis esto a un volumen bien alto, antes de salir para el curro y la cosa funciona mejor si o si: 


COCINA*: *****1/2
SERVICIO*: ******
LOCAL: *****
BODEGA:****1/2
PRECIO: ***1/2

TOTAL: 24,5 de 25 

*HABÍA AVISADO EN ALGUNA OCASIÓN, QUE SE GUARDABA ALGUNA ESTRELLA A MAYORES PARA CASOS EXCEPCIONALES Y APROVECHO PARA RECORDAR QUE SI HUBIESE HABLADO AQUÍ DE CIERTA EXPERIENCIA, LA COCINA TAMBIÉN HUBIESE LLEVADO 6 GOLOSAS ESTRELLITAS.

viernes, 30 de mayo de 2014

La Molinera

INTERRUMPO BREVEMENTE MI TRILOGÍA DE GRANDES MENÚS, CON UNA ENTRADA QUE DESEABA OFRECEROS DESDE HACE YA UNOS MESES:
En Lalín, en plena época del cocido, me aCerqué a divertirme en La Molinera; un emblemático local conducido a día de hoy por una joven pareja de hermanos profesionales. Poco nos cuenta la entrada del local de lo que se cuece en sus fogones. Desde el más clásico de los cocidos a la cocina más contemporánea, ofreciendo además, menús degustación por encargo con una bodega breve, pero justificada con gratificantes pinceladas a cargo de grandes vinos gallegos -ver foto-.

Aceitunas gallegas Eidos de Iria, ¿aún no las habéis probado???
Disponen de un comedor tan amplio como clásico, que podría resultar frío de no ser por que  dispensan una atención de primera, envuelta en un manto de amabilidad que, junto con las suculentas viandas que sirven, compensarán sobradamente la visita a La Molinera

Como ejemplo, de esta corta presentación, dejo testimonio fotográfico de media ración de unas sabrosas croquetas -croquetazas- caseras, una ensalada de atún que maridó de muerte con mi elección de bodega y una carne de vacuno excepcional, poderosamente guarnecida.
En el caso del atún eché de menos, algo más de tiente con la vinagreta, un poco excesiva en cuanto a su potencia (para mi gusto) y en el caso de la carne flipé con unas patatas cocidas en agua de cocido y rematadas en freidora, además de una mostaza que alegraba el conjunto.

No os las perdáis!!!


Riéguese con buen vino y gócese con lujuria.
El cremoso de chocolate de postre, no dejó lugar a dudas de mi regocijo en la sabrosa cocina de La Molinera.
Chocoadicción saciada ;-)
En fin, como el vino que acompañó este improvisado menú, ya lo he comentado en alguna que otra ocasión, os dejo con un final musical dedicado a todos los que hacéis de vuestro oficio algo imprescindible; o sea que camareros y cocineros están excluidos. En mi caso, no soportaría este mundo sin un poco de buena música.
Vamos con uno que sabe hacerlo bien y que no necesita presentación:
COCINA: ****
SERVICIO: ****
LOCAL: **1/2
BODEGA:**1/2
PRECIO: ****

TOTAL: 17

lunes, 26 de mayo de 2014

Maruja Limón.

Hace ya unos cuantos meses desde que el pasado mes de enero, me decidí a conocer la cocina que Rafa Centeno practica en el edificio del hotel Siete Torres de Vigo y poder así, disfrutar del trabajo de todo el equipo. Anticipo que los astros se alinearon y puedo decir, aún tras todo el tiempo transcurrido, que toqué el cielo.
El Siete Torres se halla en una de las zonas más tranquilas de la ciudad y dota al restaurante Maruja Limón de un amplio y discreto aparcamiento, además de una zona de terraza acristalada con una pequeña barra de aperitivos y espirituosos, en la cual yo disfruté del aperitivo previo a un glorioso menú.
No quiero publicar este montón de palabras e imágenes sin incidir en la pedazo selección musical que acompañó mi velada en Maruja Limón. Entré al restaurante y continué escuchando exactamente el mismo disco de Mike Stern, que escuchaba minutos antes de mi llegada en mi auto. Un disco glorioso de pe a pa, con sólos de batería incluído y a un volumen considerable, en un pedazo restaurante. Para que luego haya quien diga que el musiqueo no pega con los restaurantes gastronómicos. Pues con dos cojones, todo pega; así que este post lleva doble video musical y el primero lo protagoniza, como no; el inconmensurable MIKE STERN:

El servicio, joven y  atento, se mueve en una sala pensada para que unas 30 personas disfruten de buena amplitud y comodidad en un espacio diáfano, tranquilo, equipado con menaje de primera y correctamente iluminado. Disponen de una buena carta de vinos, la cual exhibe dotes de selección más que de extensión; con joyas de nuestra tierra y demás latitudes. En cuanto a la carta de manjares; todos apetecibles, con posibilidad de pedir a la carta, o de escoger entre un par de menús degustacíón y gastronómico respectivamente. Vamos, que la puta hostia; hablando claro. Cada vez quedan menos sitios donde se pueda hacer esto y es una pena.
El día de autos, tenía intención de pedir a la carta; pero se dio el hecho de que los platos que había seleccionado, se hallaban dentro del menú y cambié de parecer. No puedo expresar cuanto me alegro; pero la verdad que no hubo ni un sólo plato que no fuese sobresaliente. Sabor, sabor y más sabor.

Debo señalar que el apartado pan, está bien cuidado; del mismo modo que el servicio del vino y ahora paso a  contar lo que me han dado:

Cuando un menú comienza con una buena traca de aperitivos  y todos están buenos, el comienzo ha sido grande. Si entre esos aperitivos se halla una crema de calabaza y unas puntillas de calamar M-E-M-O-R-A-B- L-E-S, se masca un ¡Bravo! 

El Tartar de Ternera con queso curado de Arzúa -sin foto-, es una maravilla; no os lo perdáis. 
Chicharrones; sobre una exquisita crema de patata, así de fácil y ¡que buenos!!!

Las vieiras hacen justicia a la buena fama del chef con el manejo de este producto. Increíbles; cosa fina, en serio.


El huevo frito de otra manera, con bechamel trufada y gambóm, ¿en serio tengo que explicarlo?. Un huevo cocido a baja temperatura, rebozado y frito, lo cual logra sublimar uno de los más exquisitos productos que nos brinda la naturaleza. Herencia culinaria -o al menos es a quien primero he visto elaborar algo similar- de Marcelo Tejedor.

Creo, de todos modos, que el sorpresón del menú, llegó de mano de este falso risotto. Falso, por que no se trata de arroz, si no de pasta y sorpresón por que elevó la palabra rico al máximo exponente.

La merluza en su punto tampoco defraudó. 

La pieza de vaca con patata y mostaza estaba magnifica. Quizás me sobrase que  la salsa fuese sometida a la técnica de la sferificación; pero supongo que a buena parte del público le hará gracia...

Los postres, precisas obras golosas, se encargaron de dejar el listón bien alto y no faltaron los petit fours para realzar el ritual del café.


El menú de 10 y algun@ se preguntará; ¿y el vino? El vino de 11. Tenía a Luís Anxo Rodriguez Vázquez en buena estima como viticultor; pues he disfrutado de muchos de los vinos que elabora. Desde ese día en Maruja Limón, lo tengo en un pedestal.
Entiendo la botella de A Torna dos Pasás Escolma de la que disfruté ese día, como uno de los grandes vinos del mundo. Todo lo que busco en un vino, se hallaba en aquella botella; sobre todo la característica más intangible y más importante; la ELEGANCIA. Si de verdad os gusta el vino, no busquéis más, nadie da tanto por tan poco.

Querid@s golos@s, deseo que también vosotr@as touch the sky; así que os dejo con una pieza de uno de los humanos más pieza que habitan el planeta; David Lynch. No tengo palabras, mirad el video y a ver si alguien se atreve a decir algo... Damas y caballeros; Pynky's Dream:


COCINA:  *****

SERVICIO:****1/2
LOCAL:   *****
BODEGA:  ***1/2
PRECIO:  ***1/2
TOTAL: 21,5 de 25